| EDITORIAL |
Hemos tenido en Bata la
semana vocacional del 24 al
29 de noviembre, organizada
por la comisión de pastoral
juvenil de la diócesis. Fui uno
de los participantes en su
planificación y desarrollo.
La hoja que recogía dicha
planificación terminaba con
estas palabras: “es cuestión
de pasión”. Se refería
naturalmente a las
vocaciones.
Es cuestión de pasión, no de
obsesión, de pasión. Me salió
y lo expresé así.
También en Guinea estamos
en crisis vocacional, en crisis
nuestra, me refiero.
Un apasionado por Cristo
Jesús es un beneficiado de
Cristo Jesús hasta los
tuétanos. Y transpira con
naturalidad , con
provocación y seducción la
calidad de vida que Cristo
Jesús le comunica.
Un apasionado por Cristo
Jesús vive la mejor vida en el
cansancio o en el descanso,
en la facilidad o en la
dificultad, en la comprensión
o en la incomprensión.
Y una vida que llena, una
vida realizada a la medida
de Cristo Jesús es una vida
ENVIDIABLE , una vida que
atrae, una vida que empuja
al seguimiento.
Jesús llama porque las
comunidades cristianas
necesitan el ministerio
sacerdotal y el carisma
religioso y la sociedad más.
Hay entre nosotros ¡tantos
niños y jóvenes con una
educción escolar que no
merece recibir tal nombre!.
Jesús llama porque la
necesidad está ahí, porque
el bosque está
prácticamente
inexplorado, porque Cristo
Jesús prácticamente está
sin tocar
Hablando pobremente,
pero queriendo decir algo ¿De qué partecita de
Cristo Jesús, de su riqueza
insondable (= san Pablo) se
beneficia actualmente la
sociedad en general, la
Familia Humana, y las
comunidades cristianas en
particular? ¿Un cinco % ?
Cristo Jesús prácticamente
está virgen, sin tocar, sin
comer, sin aprovechar, sin
explorar, sin beneficiarnos
de él.
Cristo Jesús llama y llama
en la medida de su infinito
deseo de hacer el bien y
de beneficiar a todos sus
pequeños hermanos , los
6.500 millones que
formamos la Familia
Humana. ¡TENGO SED!,
decía y dice El.
Cristo Jesús llama y abundantemente. Pero le falta micrófono, altavoces, que hagan resonar su voz y la hagan llegar a tantos jóvenes. En Bata, si algo sobra (= si algo abunda) son niños y jóvenes. ¡Es cuestión de pasión! Es cuestión de traducir fielmente a Cristo Jesús, de golpear a los jóvenes fuertemente con la piedra angular que es Cristo Jesús Mi vida , la mía, hablo de mí y sólo de mí, mi vida mediocre , a la que no le sobra nada, porque necesito todas mis pobres fuerzas, porque necesito lo poco que me beneficio de Cristo Jesús para mal sostenerme no puede atraer vocaciones. Mi vida es insuficientemente envidiable, porque es insuficientemente “cristiana”. Un imán atrae partículas de hierro pero si pongo a su lado, si le pego una madera, nada logra arrastrar ya. ¿ Hasta dónde facilitamos y hasta dónde entorpecemos la atracción de Cristo Jesús, la llamada de Cristo Jesús a los que él quiere para que se den a El en cuerpo entero y por El a su Iglesia y a su Familia Humana?.
¡Es cuestión de pasión! ¡Es cuestión de santidad! Podemos volver a llenar Ekobenam. Estos días pasados las 16 sillas de la capilla o del comedor resultaban pocos, pero no cuajará ningún fruto duradero sin esa pasión por Cristo que pegue, que clave a los jóvenes a Cristo para siempre. Es cuestión de pasión. Yo lo digo, pero tristemente sólo lo digo.
Juan de Pablo
Vicariato de los PP.Escolapios