ESCUELAS PÁS DE ESPAÑA TERCERA DEMARCACIÓN

 

 

 

 

 

PORTOLÉS PIQUER, Liborio
* Valdealgorfa (Teruel) 23-IX-1903
+ Madrid 1-XI-1970

Cofundador, orador, escritor.

Nació en la villa de Valdealgorfa, Teruel,  el 23 de septiembre de 1903. De su familia sabemos que sus padres se llamaban José y Micaela, que formaron una familia muy cristiana y que tuvo otro hermano sacerdote, Mariano, mártir en la guerra civil de 1936.

Comenzó el camino escolapio en el postulantado de la Provincia de Aragón, en el Colegio Cristo-Rey de  “Cascajo”, cerca de Zaragoza. Ingresó en el noviciado de los Escolapios el 23 de septiembre de 1918 en Peralta de la Sal, profesando el 24 de septiembre del siguiente año. Para cursar estudios superiores de Ciencias y Filosofía, fue enviado con sus compañeros al Monasterio de Irache (Navarra). Allí tuvo la suerte de tener como Maestro de juniores al P. Valentín Caballero, que lo fue durante muchos años. Cursó después Teología en Tafalla (Pamplona).  Hizo la profesión de votos solemnes el 25 de octubre de 1924. Fue ordenado sacerdote el 19 de diciembre de 1926.

Se licenció en Filosofía y Letras  en la universidad de Zaragoza,  y obtuvo el diploma de maestro en la Escuela de Magisterio de Madrid. Alternaba su trabajo educativo, como religioso escolapio,  con actividades literarias. Empezó a escribir, desde joven, en “Juventud Calasancia”, bajo el seudónimo de ‘Lirio’. Fue redactor en el diario Amanecer. Escribió también poesía, varios ensayos y obras dramáticas en verso; algunas de sus obras se representaban en los teatros públicos, entre las que cabe destacar  la trilogía,  que tiene por  protagonistas a Calasanz, San Pompilio y la Madre Sacramento; las dos primeras representadas con éxito por la ‘Compañía Rambla’ en los teatros de varias provincias españolas.

            Como profesor, enseñó en varios colegios de las Escuelas Pías: Al terminar sus estudios,  en su primera etapa de Zaragoza, trabajó con los niños de primaria; en la segunda etapa, EXPLICÓ Filosofía y Literatura a los mayores; a los jóvenes escolapios de Irache impartió clases de Lengua española, Lengua francesa, Filosofía e Historia; en Pamplona explicó Filosofía y Preceptiva literaria. Luego fue profesor en el colegio de Jaca. En 1941 fue destinado a Logroño, donde también dio Filosofía y Literatura. Sabía alternar la dedicación docente con la predicación, destacando como buen orador.  De Logroño, por motivos pastorales, y con permiso de su P. Provincial, pasó a  Madrid.

Fue cofundador del Instituto de Misioneras de Jesús, María y José con la H. Mª Dolores Domingo Martín, desde los mismos inicios fundacionales en Zaragoza, en 1939. Su dedicación a esta obra le llevó a trabajar incansable entre los más pobres y humildes, principalmente en el suburbio de Madrid, llamado “Puente de Toledo”

Vivió la fundación como cosa propia: tomó parte en  trabajos oficiales, en las relaciones con los obispos y en el reconocimiento eclesial de la Obra como Congregación religiosa, de la que  redactó las Constituciones. Se implicó personalmente en la nueva obra de tal forma que, sin perder su carisma escolapio, siempre fiel a su misión dentro de las Escuelas Pías, y sin pertenecer al Instituto como miembro, se puede decir que  hizo también suyo el carisma del mismo Instituto, que obtuvo la aprobación diocesana  el 9 de enero de 1955,  y el “Decretum Laudis” el 26 de junio de 1967.

Fue un gran apoyo para las Misioneras de Jesús, María y José, especialmente en los difíciles primeros años. Al cuidado de la nueva fundación dedicó buena parte de su vida, entregándose con entusiasmo a la labor evangelizadora y de promoción humana de aquel  suburbio del Puente de Toledo, comprometiendo en ello toda su riqueza personal y posibilidades. Destacaba de forma especial su espíritu apostólico,  que se identificó totalmente con la nueva Obra, implicándose mucho en trabajos concretos y aportando su creatividad en algunas obras de apostolado.
En su relación con la Iglesia, su amor y obediencia a la misma fueron grandes,   manifestando  en sus cartas un claro deseo de discernir las cosas  siempre con sentido eclesial. Supo compaginar con  entereza su diaria ‘bajada’ al suburbio, con sus deberes docentes en el colegio de San Antón, de los PP. Escolapios de Madrid.

La primera parte de su vida perteneció y vivió en la Provincia escolapia de Aragón. Pro, como consecuencia de la Obra misional de los suburbios, después de  no pequeñas dificultades, para continuar atendiendo a la fundación de las Misioneras, consiguió incardinarse en la Provincia  escolapia de Castilla, a la que perteneció hasta su muerte.

Falleció en el Colegio de San Antón de Madrid el 1 de noviembre de 1970. Dejó un imborrable recuerdo por su cercanía a todos, su sensibilidad ante necesidades y sufrimientos, y su constante entrega sacerdotal, siendo para los más pobres una palabra de esperanza y una mano tendida en la entrega de su propia persona.

H. Isabel Aguado Sánchez, Misionera
                                             

 

OBRAS:

  • La del Alba. Zaragoza 1939;
  • Constituciones de las Misioneras de Jesús, María y José. Madrid 1954;, preparadas por el P.; 
  • Numerosos artículos y poesías en Juventud Calasancia; Calasanz (drama manuscrito);
  • Milagro, milagro o retablos pompilianos (ms);
  • Sacramento mártir (drama ms);
  • Rostros y paisajes (ms); Rosas de invierno (ms);
  • El sembrador divino (ms)
  • Huerto y claustro de Ávila (ms)
  • Auto sacramental de la parábola de las diez vírgenes prudentes y fatuas (ms)
  • Semblanza biográfica y figura de San José de Calasanz, s/f, publicado por la “Revista de pedagogía”.

BIBLIOGRAFÍA.:

  • SÁNCHEZ MALO, J. Datos para una biografía. Daroca 1977;
  • DEL ALAMO,  ANSELMO  Memorias del P. Liborio Portolés Madrid 1976;
  • GARCÍA YAGÜE MD. La Valentía de la fe. Madrid 1998;  Diccionario Enciclopédico Escolapio, II, pp. 447-448;
  • Semblanza: Ephemerides Calasanctianae, pp. 120-124, Roma, 1976;
  • Archivo Provincial TDE, Carpetas: 206/1-3, 207/1-5, 208/1-4, 209/1-3, 210/1-5.