ESCUELAS PÁS DE ESPAÑA TERCERA DEMARCACIÓN

 

 

 
 

MERINO IRIGOYEN , ANDRÉS
*EL CIEGO (Álava) 25-XII-1730
+Valencia 317-VII-1787

Paleógrafo, Humanista, Pedagogo y Pendolista.

En 1758 ingresó en noviciado de las Escuelas Pías de San Fernando de Madrid, a punto de cumplir los veintiocho años. Antes de entrar ya tenía hecho notables estudios artísticos y del grabado, así como los correspondientes al sacerdocio. Terminado el primer año noviciado, haciéndose acreedor a que se le dispensara el segundo, emitió su profesión solemne y fue ordenado sacerdote en 1760. Enseguida fue destinado a ejercer como profesor de Lengua Latina y Retórica en el colegio de San Antonio Abad, y allí estuvo hasta 1766, en el que volvió a San Fernando de Lavapiés, donde enseñó las mismas materias. En 1774, de nuevo en San Antón, fue nombrado Rector de aquel colegio hasta el 1778. Libre de cargos en la Orden, se entregó con más afán a los trabajos científicos. Para que comprara material científico y pudiera publicar los resultados de la investigación, Carlos III le designó una pensión de 30.000 reales. Pero, afectado de una anemia cerebral, apenas pudo disfrutarlos. Para curarse, pareció conveniente enviarlo al colegio escolapio de Valencia, en donde murió el año 1787.

A su extraordinaria inteligencia unía una gran fecundidad literaria y artística. Como pedagogo, lo fue durante toda su vida en la práctica de la escuela, pero además fue un teórico de educación y Pedagogía. Sus principios pedagógicos se encuentran el tratado de La mujer feliz, poema épico en prosa, bajo el pseudónimo de “El Filósofo Incógnito” . Iba dedicado a la Infanta Dña. Luisa de Borbón. Reproducimos aquí algunas de sus sentencias: “La madre es la primera y principal educadora. El niño debe aprender sin saber que aprende y por curiosidad, …por imitación. En la educación se ha de imitar a la Naturaleza, que todo lo hace despacio y sin violencia. Al niño se le debe preparar para la vida ulterior, para la sociedad. La enseñanza debe ser intuitiva. Debe darse a los niños ocupación continua, pero variada. Debe estimularse la curiosidad. Con los niños vale más dejarse engañar que faltarles. La educación no se reduce a desarrollar en todo o en la mayor parte la memoria”.

Como paleógrafo, escribió La escuela de leer letras antiguas, desde la entrada de los godos en España. Es un tratado completo de Paleografía, historia, diplomacia y numismática. Describe el proceso y las transformaciones de los caracteres gráficos, con numerosos ejemplos de letras antiguas, tomados de códices auténticos, de los archivos de Toledo, San Lorenzo del Escorial y Alcalá de Henares, que él mismo dibujaba o calcaba, pues al mismo tiempo era un gran calígrafo. Sobre el verdadero arte de escribir, publicó Impugnación de Palomares. En su necrología se lee que “era un gran conocedor del griego, del hebreo y del árabe”. Pero se han perdido sus manuscritos, Gramática arábiga, Diccionario arábigo castellano, Caligrafía arábiga y Diccionario arábigo latino. Éste último quiso Floridablanca que se editara en la Imprenta Real, pero luego no se hizo. Consta en un recibo del archivo del colegio, que dice: “Recibí de los Padres y Comunidad de las Escuelas Pías de la calle de Fuencarral, de esta Corte, la obra manuscrita “Diccionario arábigo, grande y pequeño”.

Como profesor de letras clásicas, se conserva su Examen de humanidades, Academia pública en el Colegio de San Fernando (1774), y como teórico de la lengua, su Breve tratado de poesía latina y castellana, Oraciones selectas de Cicerón, Colección de las partes más selectas de los mejores autores de la latinidad, con notas castellanas (Ésta última figura con el nombre del editor, Pablo Lozano). Sus obras fueron publicadas en Madrid, algunos años después de su muerte, acaecida en 1787. El nombre del P. Andrés Merino figura en el “Catálogo de Autoridades de la Lengua Española”.

Valeriano Rodríguez Sáiz

 

 

OBRAS:

  • Colección de las partes más selectas de los mejores autores de la latinidad, con notas castellana, que incluye Tratado de Retórica para uso de las escuelas. Impr. A. Lozano, Madrid, 1775;
  • Oraciones selectas de Cicerón, Ulloa, Madrid, 1776 ;
  • Escuela de leer letras antiguas, desde la entrada de los godos en España , Impr. Lozano , Madrid, 1780 ;
  • La mujer feliz dependiente del mundo y de la fortuna, Madrid, 1786, 1804;
  • Breve tratado de poesía latina y castellana, Repullés, Madrid, 1781, 1818;
  • Impugnación de Palomares, Impr. Real, Madrid, 1789;
  • La monarquía columbina, su gobierno y causas de su ruina, Rev. Calasancia, Madrid, 1895;
  • Manuscritos, Diccionario arábigo latino; Diccionario arábigo castellano;
  • Gramática arábiga; Caligrafía arábiga, Historia Sagrada.

BIBLIOGRAFIA.:

  • T. Torío de la Riva, Arte de escribir por reglas y con muestras, Viuda de Don Joaquín Ibarra, Madrid, 1802;
  • F. de Paula Mellado, editor, Diccionario Universal de Historia y Geografía, Madrid, 1847;
  • C. Lasalde , La Lengua Latina y su enseñanza , 57, Tip. Guttenberg, Madrid, 1881;
  • J. Muñoz Rivero, Manual de Paleografía , Impr. G . Pedraza, Madrid, 1889 ;
  • C. Lasalde, Historia General y Bibliografía de las Escuelas Pías, 237-239, I. de la compañía de Impresores y Libreros, Madrid, 1893;
  • E. Llanas, Escolapios Insignes, Tomo IV, 163-167, Madrid, 1900; Revista contemporánea, Año XXIV, Tomo CXIX, julio-agosto, Madrid, 1900;
  • T. Viñas, Index Bio-Bibliographicus Scholarum Piarum, I, 37-38, Typ. Vaticana, Romae, 1908;
  • Revista Calasancia, agos.-sep., 761-768, 859-864, Madrid, 1915;
  • Academia Calasancia, n. 25, Barcelona, 1915;
  • C. Rabaza , Historia de las Escuelas Pías en España , II, 257, 287, 301, 397 ss., Valencia, 1917;
  • AA.VV., Diccionario Enciclopédico Escolapio, 368, Ed. Calasancias, Salamanca, 1983;
  • J.A. Carmona, El Real Colegio de las Escuelas Pías de San Antonio Abad, Din Impresores, Madrid, 2004;
  • Necrología y Manuscritos, Archivo Provincial de las Escuelas Pías, T.D.,Madrid, CC. 0161/02, n.209, 0504/03, B034/01.
  • Emilio Palacios Fernández, El P.Andrés Merino de Jesucristo y la Cultura Española del siglo XVIII, Boletín de la Real Sociedad Bascongada de,los Amigos del País, XLVV (1991), pp. 3-42. VER ARTÍCULO