BIBLIOGRAFÍA:

C. RABAZA, Hª de las Escuelas Pías de España, II, p. 441 ss, III, p. 81, Valencia 1917;
C. LASALDE, Hª Literaria y Bibliográfica de las Escuelas Pías, I, pp. 30, 207, 224-225, Madrid 1925;
I. DÍAZ, Colegio de PP. Escolapios de Villacarriedo, pp. 119, Reinosa 1924; F. VESGA, Hª del Real Colegio de las Escuelas Pías de San Fernando, p 213, Madrid 1928;
M. RODRÍGUEZ, Colegio de San Antón de Madrid, (mecanografiado), I, pp. 9, 55, 65, MADRID 1953;
A.M. RODRÍGUEZ, Escuelas Pías de Getafe, (mecanografiado),  I, pp. 69, 76, Getafe1978;
DENES, Diccionario Enciclopédico Escolapio II., pp. 126-127, Salamanca 1983;
J.A. CARMONA: El Real Colegio de Escuelas Pías de San Antonio Abad, pp. 121, 122, Madrid, 2004;
Archivo Provincial TD, CC: 0098;0154;0212.

DATOS BIOGRÁFICOS

 Recibió el hábito en el noviciado de Moyá en 1727, y ordenado sacerdote en 1728. Destinado a la fundación del Colegio de Alcañiz (1729). Allí empezó su experiencia en la enseñanza. Fue destinado a la  fundación del de Zaragoza (1731-1932), donde en 1742 ya lo vemos de  Rector. Lo fue también  de Barbastro (1736-1739).

Pasó a Madrid, primero como Vicerrector del Colegio de San Fernando. En el momento de la erección de la nueva Provincia de Castilla (1753), lo vemos en Getafe, donde presta obediencia al P. Juan García. Influyó ente la Corte, por encargo del mismo Provincial, para la fundación del Colegio “Calasancio”, luego llamado San Antón: (1756).

Fue nombrado Rector del Colegio de Almodóvar del Pinar (Cuenca) (1756). En 1758 se le encuentra en Villacarriedo como profesor; y se encuentra de nuevo en San Fernando, de Rector (1760-1763).

En este Rectorado hizo tres grandes obras: termino el edificio, abrió el Seminario de Nobles y  una rica Biblioteca. Ese prestigio le valió ser elegido Provincial de Castilla. Se cuida de la observancia regular de los religiosos, lo mismo que del prestigio educativo de los Colegios.

Se retira luego a Archidona, y vuelve a San Fernando, terminando allí sus días, sin dejar de enseñar el catecismo a los niños. El P. Calasanz Rabaza dice del P. Calle que ‘no sólo fue una gran columna de la Nueva Provincia Castellana, sino la mayor gloria y decoro de aquella naciente colectividad”.


Valeriano Rodríguez Saiz