PEREGRINACION a PERALTA DE LA SAL con motivo de los 250 años de la fundación de la Provincia de Castilla – 3HD
AÑO 2003....
Eran las 20.20 horas del día 7 de junio cuando, después de haber dejado Monzón, apareció la señal en la carretera que indicaba PERALTA DE LA SAL. Los 21 religiosos de la provincia, alguno en pié y los demás siguiendo sentados, batieron palmas fuertemente llenos de contento y alegría por que se sabía que dentro de nada se estaría ya en el final soñado y deseado: el Santuario y Cuna de San José de Calasanz.
Mira, decía uno, cómo se ve bien el Castillo de la Mora. Observa, decía otro, cómo se ve en lo alto de aquel monte el pueblo llamado CALASANZ. Y ya más voces: mirad el olivo y el monumento que lo hace resaltar. Y alguna que otra voz más comedida: ahí fueron fusilados dos religiosos de la Comunidad de Peralta.
En la puerta del Santuario se hizo presente el P. Mariano Blas quien, después de una acogida fraternal con los saludos correspondientes, iba distribuyendo las habitaciones que habíamos de ocupar esa noche. Un poquito antes el P. Augusto Subías se había asomado a su balcón principal y desde allí con la mano levantada nos iba saludando a todos mientras nos acercábamos a la entrada de la Casa natalicia del Santo, después de haber dejado el autobús de la Empresa Del Olmo, que nos había traído hasta aquí, conducido con pericia magistral por el señor Higinio.
El viaje había comenzado a las 9.30 en la Calle de Isaac Peral. Junto a nosotros había otro autobús que se iba llenando de chiquillos contentos y bulliciosos con sus zurroncicos y sus boinas, que se disponían a pasar un día al aire libre en la sierra o en otro lugar. Debían ser de algún colegio cercano. Se puede pensar que José de Calasanz miraba con un ojo a sus hijos los escolapios y con el otro a estos pequeñuelos. Un buen auspicio para la peregrinación y excursión que comenzaba para unos y otros.
Ha arrancado ya el autobús y nos pusimos bajo la protección de la Virgen María . A caminar pues sin parar hasta el kilómetro 200 en donde estaba el autogrill El Aral. Tiempo para tomar un café o una bebida y para lo que generalmente no se deja de hacer en estas ocasiones. Durante este largo recorrido se contemplaba el paisaje tan distinto según los lugares por donde pasaba la Autovía de Aragón. En el centro de la misma y a los dos lados todo lleno de retamas con su color amarillo. En algún punto se pudieron contemplar campos de rojas amapolas. En cambio las mieses no daban señales de cosecha abundante.
Otra vez ya en marcha camino de Zaragoza pues antes de las 13.30 había que estar en la puerta del Palacio de la Aljafería (palacio islámico, palacio cristiano medieval y palacio de los Reyes Católicos), no hace mucho abierto a las visitas del público y donde en una parte del mismo desde el año 1987 tienen su sede las Cortes de Aragón. Sería el P.Primitivo Arnáez el encargado de guiarnos en su visita después de haber sacado el P.Agudo los billetes de ingreso (12 para los jubilados, con la reducción contemplada). Apenas bajamos del autobús comienzan ya a verse y a trabajar con ritmo creciente las máquinas fotográfícas de Agudo, Roberto y Demetrio. Fué una visita que ha llenado de admiración y de gozo a todos los presentes.
Subimos al autobús y es el mismo P. Primitivo quien va indicando al conductor las vías hasta llegar a la finca de Cascajo, ahora convertida en un complejo que honra a la provincia escolapia de Aragón y en la que tantas actividades escolares y lúdicas se realizan: Colegio de Cristo Rey, campos de juego, polideportivo…y hasta lugar para los religiosos ancianos y enfermos. En el camino de la Aljafería a Cascajo nuestro guía nos señala las torres del Pilar que sobresalen sobre unos edificios de viviendas construídos casi a posta “para tapar el Santuario”, el Colegio de las Religiosas del Sagrado Corazón (francesas), el Colegio Diocesano de Formación Profesional, que tiene como Patrono a San Valero y que fue querido por el Párroco de Albelda de Iregua, Don Matute, cuando fue nombrado Canónigo del Pilar, el Colegio de los Hnos Maristas…
Nos sentamos a comer y hay que decir que no faltó de nada. Pero sobre todo abundó el cariño, la cordialidad, la fraternidad. Fué una experiencia muy intensa de comunión escolapia.
No me resisto a dejar sin nombrar algo desordenadamente con quienes pudimos intercambiar el saludo y compartir la palabra (espero que no quede ninguno fuera): Fernando Gallo (Rector), Cristóbal Heredia, Mariano Gil, Ladislao Leoz , Marco Refusta , Félix Heredia, José Ignacio Bilbao, Joaquín Nadal, Javier Negro (Provincial), Angel González (Ecónomo Provincial), José Antonio Gambau (éste recibió un abrazo especial del P.Antonino en nombre del Hno.Cabezas, para el que nos encomendó no dejáramos de darle una saludo particular y de llevarle unas “cuantas cosillas”).
Después de recorrer galerías, aulas escolares y otros lugares así como el Oratorio donde los pequeñuelos tienen la Oración continua, salimos hacia el templo de La Seo (edificado en estilo románico ), Catedral Metropolitana del Salvador, ya restaurada, que refleja la fe, la historia y el arte de Aragón. Sus dieciocho capillas, el retablo mayor, el coro, el órgano, y el cimborrio, con la música del órgano, llenaron unos espacios de tiempo artísticos y espirituales. Antes de entrar nos había dejado el P.Primitivo, quedándole nosotros muy agradecidos por su compañia, quien a las 18.30 junto con otros escolapios iba a participar en los funerales de la madre del P.Antonio Alconchel, por algunos bien conocido.
Y de aquí al Santuario del Pilar para rezar a la Virgen y besar la Columna, a la vez que contemplar la estatua de San José de Calasanz con el niño que corona juntamente con la estatua de San Vicente de Paúl una de las entradas de la Basílica, leer la lápida que recuerda la estancia de las Reliquias del Corazón y Lengua de Calasanz en el mes de febrero de 1949 en el Santuario así como ver las dos bombas que no explotaron durante la guerra y que están colocadas para acoger como un signo más la presencia amorosa de la Virgen en favor de sus devotos.
Junto al río Ebro y sin hacer proyectos de futuro por lo que a sus aguas se refiere, a las 17.05 se salió camino de Huesca.
Por fin llegamos a Huesca y nos acercamos a la Catedral, que visitamos . Es un edificio gótico (s. XIII al XVI) construído sobre el emplazamiento de la antigua mezquita mayor musulmana. El señor Obispo estaba presidiendo la concelebración de la Vigilia de Pentecostés con
cuatro sacerdotes, presentes casi un centenar personas. En la homilia insistió en las palabras de
Cristo “no tengáis miedo” , añadiendo “más ahora que parece que se da en el mundo un eclipse de espiritualidad” “por lo que se nos exige un testimonio comunitario más intenso que nunca de nuestra fé de cristianos”. Fué en esta ciudad donde Calasanz recibió las Ordenes menores el 17 de diciembre de 1582 (en la capilla del palacio episcopal) y el subdiaconado al día siguiente (en la catedral).
Por fin se decidió también visitar la Catedral de Barbastro (en la actualidad la diócesis de Barbastro se completa con el nombre de Monzón) y saludar a los escolapios. El P.Provincial va echando en el lugar determinado unos céntimos de euro detrás de otros hasta llegar a un euro. Es entonces cuando se ilumina todo el interior del edificio, de estilo gótico tardío español (1500-1533) y comienza a sonar el órgano. Son dos minutos de contemplación artística paradisiaca. Se pudo ver después la iglesia del Colegio escolapio y algunos saludar rápidamente al único escolapio que había quedado (los otros habían ido a los funerales por la madre del P. Alconchel), el P. Antonio Dieste, quien tenía que celebrar a las 19.30 para los fieles la Misa de Pentecostés. En la ciudad de Barbastro residió Jose de Calasanz por espacio de un año y medio al servicio del Obispo Urríes.
La visita a estas Catedrales (La Seo, Huesca, Barbastro) trae a la memoria cuanto Robert Schuman, ahora que se está preparando la “nueva Constitución europea”, dijo una vez: “el lugar donde me siento más europeo es en las catedrales”.
Cinco minutos de camino por la avenida central de la ciudad hasta el autobús, en el que nos acomodamos pensando ya solamente en la meta de nuestro viaje: Peralta de la Sal. Lo que no impide que alguien diga un poquito después: mirad el lugar donde fueron fueron fusilados los religiosos claretianos.
Y en la Capilla dedicada a los Mártires escolapios de la Comunidad de Peralta, donde se conservan sus reliquias (excepto las del P. Dionisio Pamplona, que lo mataron en Monzón el día de Santiago) en un cofrecito colocado bajo el altar, rezamos con fervor y reposadamente a las 20.45 horas las Visperas de Pentecostés.
Antes el P. Mariano nos había ambientado haciéndonos observar con atención la pintura con los rostros de los mártires (Dionisio Pamplona; Faustino Oteiza y Florentín Felipe, que fueron matados cerca de Azanuy, en dirección a Barbastro-Monzón; Manuel Segura y David Carlos de Vergara, fusilados cerca de Purroy de la Solana, en dirección a Lérida; David tenía entonces 28 años y aún le vive una hermana en Pamplona y un hermnao en Logroño) junto a cuatro niños (signo de la misión educadora del escolapio), la imagen restaurada de la Virgen de la Mora y la Cruz grande que fue traída del Juniorato “Padre Scío” de Salamanca.
Ya aquí estamos todos los 24 peregrinos escolapios representantes de las diversas Comunidades que habían podido hacerlo : de la Curia Provincial (Javier Agudo, Manuel Delgado Montoto, Zacarías Blanco, Celestino de Santiago, Antonio Núñez, José Antonio Simón Quintana), de Getafe (Abilio Quijada), de Pozuelo/San Fernando (Jesús del Río, Paulino Ramos, Demetrio Herranz), de Alcalá de Henares (Roberto Pérez), de Santander (Juan Manuel Fernández), de Oviedo (Leonardo Ordás, Manuel Rodríguez), de Salamanca (Domiciano López y Julián Sedano, quienes con Vicente Faubell, de la provincia de Valencia –a éste se la confiado escribir la historia de nuestra Provincia-, fueron directamente a Peralta en el coche de la Comunidad), de Madrid/Aluche (Valeriano Rodríguez), de Madrid/Residencia Calasanz (Antonino Zamanillo, Rafael Martín), de Madrid/Juniorato (José Luis Gallo), de Cercedilla (Daniel Varona) y también Antonio Lora y Juan Martínez Villar.
Pasamos a cenar y después cada uno queda libre para seguir las múltiples posibilidades que se presentan: quién piensa ir a descansar, algunos pueden ver con algo de tristeza cómo se consuma la derrota de la selección española de fútbol contra Grecia, otros se sientan en los butacones del patio central cubierto a charlar, alguien va a la plaza principal del pueblo para contemplar los cantos y danzas que se tendrán para animar a los 100-150 habitantes del mismo (el hombre más anciano tiene 95 años y se llama Vicente Chía; durante muchos años una hija suya fué cocinera en el Santuario escolapio), y alguno pasa las cuentas de su rosario invocando a la Virgen María como final de esta jornada, mientras está para descender sobre todos los lugares el silencio de la noche.
Amanece el nuevo día, domingo de Pentecostés según el calendario litúrgico. El sol va iluminando la oscuridad de la noche. El reloj de la iglesia, que marca las horas anticipadamente a la
señal del reloj de la Puerta del Sol, los trinos de los pájaros junto a nuestras ventanas, el bullicio de la chiquilllada de Zaragoza con sus monitores que ocupan el albergue juvenil “El Olivo”, el arranque forzado de algún coche que se dispone a llevar a alguien hasta el Castillo de la Mora, un grupo de unas 20 personas de Zaragoza que está haciendo un curso de preparación para aprender el arte del payaso y de hacer reír a la gente y otros elementos más, nos dicen que ha llegado la hora de irse moviendo en el nuevo día, 8 de junio.
A las 8.00 horas ya se puede uno encontrar con otros compañeros y admirar el patio cubierto iluminado por el sol en el que resalta la imagen de la Virgen “Sedes Sapientiae” que presidía la iglesia del Juniorato de Salamanca. También se contempla una bellísima y fascinadora fotografía agrandada del escolapio Alejandro García Durán, “padre de los niños sin hogar de México”, sobrenominado “Chinchachoma”. También se puede admirar el claustro de la Corona de las Doce Estrellas, que alguien lo recorre rezándolas. Alguien había dicho que valdría la pena de embellecer las vidrieras donde se halla el texto de las mismas con copia de los cuadros que adornan el corredor ovalado de la Residencia Calasanz, cuyo autor es el pintor Lorenzo Olaverri.
A las 9.00 horas nos encontramos para el desayuno. Luego se rezan en la Capilla de los Mártires con renovado fervor y con tantas intenciones en el corazón los Laudes, pasando inmediatamente a la iglesia parroquial, muy engalanada por cierto y de manera especial la pila bautismal, pues en la Misa de las 11.00 horas que celebrará el P.Mariano los fieles “renovarán la Confirmación”. El P. Mariano comunica algunos datos históricos del complejo parroquial y nos invita a fijar nuestra atención en la pared de piedra, que da el nombre a Peralta (piedra alta) , en la pila bautismal donde fue bautizado el niño José de Calasanz y desde entonces todos los niños de la parroquia (junto a ella hay un recipiente con granos de sal de las Salinas de Peralta, que se usan en los bautismos), en el retablo central que procede de Albelda así como el tapiz grande (el original –más pequeño- se encuentra en la iglesia de San Pantaleón) que estuvo en uno de los balcones de la Basílica de San Pedro el día de la Beatificación por Juan Pablo II del P. Casani y del P. Dionisio Pamplona y 12 compañeros mártires (1 de octubre de 1995; llama siempre la atención por su originalidad el niño que tiene en sus manos un libro con los nombres de los mártires). Luego dice que ha sido restaurada la torre de la iglesia. Alguien la sube y baja diciendo que son 119 las escaleras.
A las 11.10 ha regresado de la iglesia del pueblo CALASANZ el P.Subías después de celebrar la Misa. Nos invita a seguirle en la explicación que hará de cuanto contiene el Museoescolapio existente. Nos habla de la historia del cáliz que José de Calasanz envió en 1592 para la iglesia y nos lo entrega ya para que podamos celebrar la Misa de este día con él. Se contempla de modo particular y fraterno el panel dedicado a la Familia Calasancia. También unas fotografías de chicos cuya colocación permite leer la palabra “escolapios” y diversas fotografías de lugares calasancios de San Pantaleón, entre ellas las de las sandalias usadas por el Santo.
Terminada la agradable visita del Museo y teniendo un breve tiempo a disposición, se decide viajar al pueblo llamado CALASANZ, cuya feligresía está confiada a los escolapios (a las 10.00 horas había celebrado para los fieles el Padre -“Mosén” le llaman- Subías, como también a ellos está confiada la feligresía de GABASA. Llegados a la entrada del pueblo nos hacemos la fotografía junto a la señal que lo indica y luego el P.Subías nos va llevando por calles estrechas y pintorescas hasta la iglesia (la primitiva iglesia románica fue construida en el siglo XVI, conservando la fachada, parte de los muros de sillería y la pila bautismal), donde podemos contemplar uno de los
dos retablos laterales de la iglesia de Albelda de Iregua (el otro retablo lateral había sido llevado a Gabasa, pero un padre escolapio pensó que era mejor quemarlo por no hacer juego con el templo, y así se hizo). Dada la cercanía, es muy probable que José de Calasanz visitara alguna vez este pueblo vecino. Junto a la iglesia se puede entrever lo que fué residencia del párroco donde se conservan dos algorines que levantados por los fieles permitían dejar caer la cantidad de aceite y trigo que a cada uno de ellos les tocaba entregar para el sustento de su pastor.
De regreso a Peralta y siendo las 13.05 horas se tiene en la iglesia grande del Santuario la concelebración en el día de Pentecostés, presidida por el P.Provincial. Es el momento solemne y central de nuestra peregrinación . Los cantos en los diversos momentos de la Misa se elevan a Dios y unen a la asamblea en comunión fraterna. Algunos fieles conocidos por los religiosos de la Casa (alguno fué novicio y junior) están también presentes. El P. Agudo tiene la homilía comentando los textos de la liturgia del día, tiene un recuerdo especial de todos y de cada uno de los religiosos de la Provincia y nos invita a la acción de gracias a Dios –Padre, Hijo y Espíritu Santo- por los 250 años de vida fecunda de la Provincia a la vez que sugiriendo la importancia de saber perseverar con fidelidad creativa en la realización de nuesto carisma calasancio y de nuestro ministerio escolapio, superando en el futuro con la fuerza y presencia poderosa del Espíritu Santo metas ya alcanzadas en el pasado. Y todo esto haciéndolo y testimoniándolo con una alegría pascual siempre renovada en todo momento y bajo la mirada materna y protectora de la Virgen María Madre de Dios de las Escuelas Pías. Se elevan a Dios las oraciones de los escolapios presentes sin dejar de suplicar que ningún escolapio se sienta fuera del camino comunitario que la Provincia quiere continuar a recorrer después de la celebración del Capítulo Provincial y una vez que se haya celebrado el primer Capítulo General del tercer milenio en el próximo mes de julio en Roma.
La invitación del P.Provincial a la esperanza y a la alegría trae a la memoria algunas expresiones: “la tristeza es el mayor vicio del mundo moderno”; “la tristeza no es cristiana”; “los cristianos tristes son unos impostores”; “un escolapio triste es un triste escolapio”.
Nos da la bendición el P.Provincial y a continuación pasamos a besar la reliquia de nuestro Santo Padre mientras se canta el himno “El alma de los niños…”. Todo concluye con el “Podéis ir en paz, aleluya, aleluya” - “Demos gracias a Dios, aleluya, aleluya”.
A las 14.05 compartimos en fraternidad la mesa con la Comunidad (Mariano Blas, Augusto Subías, José Antonio Soriano, Moisés Rubio, Secundino Comín, José Meseguer), que se termina con palabras de agradecimiento y con un fuerte aplauso caluroso y sentido por la acogida y hospitalidad recibidas, mientras que el P.Rector nos dice que quedan abiertas de par en par las puertas del Santuario para visitarlo y transcurrir unos días en él. Con finas palabras llenas de humanidad y humorismo añade: si alguno se lleva la llave, ya sabe que tiene que regresar.
Queda constancia en el Libro de honor de los visitadores del Santuario el paso de los escolapios de Castilla-3HD.
El P.Provincial ha dejado por escrito su petición de la presencia fuerte de Calasanz para el nuevo caminar de la Provincia con fidelidad creativa así como un agradecimiento fraterno a la Provincia de Aragón por como ha querido y sabido acogernos a los presentes y en ellos a todos los reeligiosos de la provincia a quienes representábamos.
El P.Rector de la Residencia Calasanz ha confirmado cuanto escrito por el P.Provincial a la vez que se hacía eco de la oración que los componentes la Comunidad elevan al Señor por toda la Orden y de manera especial por las vocaciones para todas las Provincias escolapias.
El P. Rafael ha hecho mención de cuanto el día 8 de junio representeba para la Orden pues en Roma en la Casa del “dies natalis” de José de Calasanz se entregaba a los Superiores/as de los Instittutos afines la “Carta de Hermandad”.
Saludos de despedida y después de unos momentos de relax, así como una breve visita a la “oficina-puesto de venta de recuerdos” del P. Subías, siendo las 15.40 horas, se sale camino de Madrid.
Ya en el coche y casi con una lagrimilla de gozo en los ojos cantamos el himno “Las campanas repican vibrantes…” entrecortado por la emoción que llena los corazones. Somos los 21 religiosos que emprendimos el viaje de Madrid a Peralta y que hoy regresamos al lugar de partida, pues los tres de Salamnaca habían salido 20 minutos antes. A éstos los encontramos a pocos kilómetros parados en la carretera junto con la policía de tráfico esperando que los de la compañía aseguradora del coche vinieran a echarles una mano y poder seguir de una forma u otra el viaje a Salamanca.
Se les desea a los tres salmantinos buena suerte y sin parar se llega hasta el autogrill El Aral, gozando sin embargo del panorama del día anterior , sobre todo el “parque eólico”. Un café, una bebida, un bocadillo…y ya hasta Madrid donde llegamos a las 21.30 horas. Se queda emplazados hasta el día 25 de octubre, cuando está previsto en el Colegio de Getafe el encuentro de fraternidad de los religiosos de la provincia, que se espera pueda ser compartido sin duda por un mayor número de presencias.





