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H. Ursicino Gutiérrez Saiz
Religioso Escolapio
Rucandio de Valderredible 3-09-1927
+ Madrid Residencia Calasanz 31-10-2011
P. Jose Luis Peña Díaz
Virtus (Burgos)
6-10-1927
+ Madrid Residencia Calasanz 31-10-2011
Llenos de humana tristeza y de gozo en la fe, hemos entregado al Padre a dos hermanos nuestros fallecidos a la par, afectados ambos de la misma enfermedad que les ha debilitado, y finalmente ha acabado con sus vidas. Ambos escolapios, de Burgos, nacidos el mismo año, nacidos con unos pocos meses de diferencia y muertos con pocas horas de diferencia. Vida y muerte encontradas en dos historias personales que han sido un verdadero regalo de Dios a nuestra Orden.
Descansen en PAZ
de la Homilía del P. Provincial ..."Ambos acababan de cumplir 84 años. Ursi el 3 de septiembre y José Luis el 6 de octubre. El P. José Luis comenzó a ejercer su servicio escolapio en Sevilla entre 1950 y 1955, intercalando unos meses en Toro. Guardó buen recuerdo de Sevilla. En el colegio Calasancio estuvo un total de 39 años, casi la mitad de su vida, en dos periodos, pues también intercaló un año en la Curia Provincial. Finalmente estuvo un trienio en Oviedo y los últimos 13 años en la Delegación General. El P. José Luis fue considerado como profesor especialista en lenguas clásicas, delicado y atento. El Hermano Ursicino, Ursi para nosotros, comenzó su servicio escolapio directamente en Colombia durante 12 años, continuando luego en San Antón (dos periodos que sumaron 10 años) , los tres años que coincidió con el P. José Luis Peña en el colegio Calasancio, 20 años estuvo en Getafe y otros 15 en la Residencia. Al hermano Ursi le hemos conocido cariñoso y servicial. Durante bastantes de los últimos años acompañó como conductor de los coches de la curia a los que venían de viaje… La vida es un don que recibimos del Señor para: disfrutarla, acogerla, dar fruto. La vida de cada uno es, además, un don para los demás: tenemos que dar gracias por cada uno de nuestros hermanos. Ahora, de modo especial, por José Luis y Ursi. Y tenemos que hacer nuestro examen de conciencia si no hemos dado gracias antes con suficiente fuerza (y seguir haciéndolo…) La muerte no es el final del camino, solemos cantar, y ciertamente el camino sigue: nos encontramos con el Señor que es verdad y misericordia. En la verdad veremos nuestro traje… con sus jirones, con sus manchas, con sus defectos… y veremos al Señor: su mirada no es la nuestra, porque la misericordia se ríe del juicio. Parte de nuestro camino, aquí o allá, es adaptar nuestra mirada. Y esto conlleva su esfuerzo. Aprender a vernos también con los ojos de Dios. Por eso acompañamos a nuestros hermanos con la oración: nuestra oración es solidaridad en el amor, y se transforma en fuerza de misericordia para entrar por la misericordia en el seno del Padre. Ahí será el descanso en el Señor, el verle cara a cara para hacernos semejantes a Él, como dice la Palabra. Queremos contar también con sus solidaridad: formando parte de la estela de escolapios que constituyen nuestra familia de “arriba”, los que ya ven y pueden acompañarnos. No quiero terminar si hacer un agradecimiento especial a la hermana del H. Ursi y a los hermanos del P. José Luis por su cercanía durante todos estos días. Muchas gracias, hemos podido sentirnos un poco más familia. |