P. JOSE RODRÍGUEZ NIETO
* 05-07-1936   +27-01-2007

        

El P. José Rodríguez Nieto, nació un día 5 de julio de 1936, 13 días antes de comenzar la guerra civil en España. Vio la luz en un sencillo pueblito situado al sur-este de la provincia de Orense llamado Espino, que es diócesis de Astorga. Sus padres José Domingo y Lucía.
            Tras un tiempo en Monforte de postulante, llegó con un numeroso grupo de jóvenes al aspirantado de Getafe en el año 1950 en donde tuvo como maestro al P. Salvador López. Hizo al menos dos años de aspirantado hasta que toma el hábito con otros muchos religiosos de esta Provincia el día 13 de agosto de 1952, siendo su maestro el P. Ángel Navarro. Acabado el noviciado hace su primera profesión y votos el día 15 de agosto de 1953 en la que toma nombre religioso, poniéndose bajo la protección de la Sagrada Familia.
            Desde finales de agosto de 1953 a 1956 permanece en el monasterio de Irache en donde entonces, los religiosos escolapios cursaban los estudios de filosofía. En aquel periodo de Irache comenzó a amar la filosofía sin duda, de tal forma que quedó tan apasionado por ella, que más adelante haría de su enseñanza su verdadero servicio a los jóvenes. En su juniorato de Irache tuvo como maestro al P. Rafael Pérez.
            Acabados los estudios filosóficos sacerdotales, pasa a la casa de Albelda de Iregua, provincia de Logroño entonces, ahora La Rioja. Allí permanece desde 1956 a 1960, cursando, con aprovechamiento, profundidad y destacado interés, los estudios de Teología. En estos años de Albelda tuvo por Maestro de Júniores al P. Samuel García que tan magnífica huella dejó en todos aquellos ilusionados jóvenes que buscaban servir a Dios en las Escuelas Pías. Recibe todas las órdenes, menores y mayores, de manos de Don Abilio del campo y de la Bárcena, obispo que fue obispo de Calahorra y la Calzada desde 1953 hasta el 1959 y tras cierta remodelación de las diócesis lo fue de Calahorra la Calzada – Logroño de 1959 hasta 1976.  
            Así, recibe las Ordenes Menores de Ostiario y Lector  el 20 de abril de 1958, Exorcista y Acólito el 19 de Abril de 1959; el subdiaconado el 19 de diciembre de 1959 y el diaconado el veinticuatro de abril de 1960. Todas estas órdenes, que jalonaban su itinerario  hacia el sacerdocio las recibió en Albelda. El sacerdocio lo recibe finalmente el día 11 de junio de 1960 en Logroño, de manos del mismo obispo ya citado D. Abilio del Campo.
            Su vida de escolapio comienza al salir de Albelda, en 1960, recién ordenado sacerdote, precisamente en el Colegio Calasancio de Madrid, en donde permanece desde 1960 a 1965. El primer curso 1960-61 dedicado a los más pequeñines de la primaria, año que no olvidaría nunca y del que guardaba alguna que otra simpática anécdota, que Pepe contaba con frecuencia. Tras aquel año entregado de lleno a los pequeños, los cursos de 1961 a 1965 los dedica a estudiar Filología Clásica de la que obtiene el grado de Licenciado, esto con buen aprovechamiento y sin dejar de trabajar pues se encarga mientras tanto del internado del colegio, actividad que le permitía alguna facilidad para el estudio.
            El curso 1965-66 es enviado a Colombia en donde es nombrado Prefecto de Primaria en el Colegio Calasanz de Medellín y tras aquel año es destinado, por la garantía que ofrecía su persona, al Seminario de Bogotá en el barrio del Paraíso, estando allá los años 1967, 68 y 69.
            De Colombia regresa de nuevo a España y es destinado al Colegio de La Inmaculada de Getafe, en donde combina su dedicación al internado con las clases impartidas en Bachillerato, clases de Latín, Griego, Filosofía, Religión. Además por si pareciera poco, aprovecha los ratos libres, que ya serían pocos con los estudios de Filosofía Pura, que concluye obteniendo una segunda licencia en junio del 1973. En este periodo tuve la enorme suerte de tener al P. Nieto como profesor de filosofía en COU,  recuerdo imborrable en mi mente serán sus comentarios a Sartre, Kant, Hegel, su interés por iniciarnos en la lectura de temas filosóficos, su respeto y admiración por Unamuno…
            En 1975 es destinado al Colegio San Fernando de Pozuelo de Alarcón en donde  permanecería hasta 1991, dieciséis años impartiendo magistralmente sus clases de Filosofía, Latín, Griego, Religión. Por necesidades del Centro acepta la dirección del mismo el curso 1982/83. Colaboró también con los deportes del colegio, disfrutando como un chaval con los entrenamientos de baloncesto de los medianos, actividad que le servía de descanso a su concienzuda labor docente.
            En 1991 es destinado al Colegio Calasancio. En donde será rector de la comunidad los años que van desde 1991 a 1994. En estos mismos años fue Asistente Provincial y continúa su labor docente en el área filosófica y de las lenguas clásicas.
            El año 2003-2004 es destinaddo al Juniorato de la calle Lido, en donde se encarga de las clases de latín de los júniores. Tras ese año regresa de nuevo al Colegio Calasancio en donde en la actualidad era el Representante de la Titularidad y a pesar de su edad daba aún alguna clase de Griego, hasta ayer mismo.
            José ha sido toda su vida un buen religioso, pero no con una fe mojigata y superficial, sino hondamente comprometida, existencial, interpelante.., actual. Muy cercano a los Grupos Cristianos Calasancios de la Provincia. Participó con los laicos en los cursos de Peralta y Roma, en la coordinación de algunos de los grupos, en el Secretariado de Laicos, donde siempre fue inestimable su criterio y su visión.  Como persona coherente, de convicciones profundas, trabajador incansable, con un envidiable talento natural. De una sencillez y una humildad que bien expresaban su forma callada y serena de vivir. Entusiasta con los deportes, Aportaba a la Provincia y a su comunidad todos los valores de la gran, ¡no!, gran no, grandísima humanidad que poseía, equilibrio en el juicio, aplomo en las decisiones, sensatez en su reflexión, simpatía y afabilidad en el trato. Aportaba siempre sabiduría empapada en una profunda sencillez que la hacía muy atractiva.
            Con su muerte acaecida esta mañana del 27 de enero de 2007, casi de improviso, tras unas horas de ingreso hospitalario en lo que parecía sería cosa de dos o tres días.., con su muerte digo, perdemos a no ya a un compañero, sino a un amigo a un hermano de verdad. Es más, nos  quedamos huérfanos sin él. Encomendamos su espíritu a Nuestro Señor Jesucristo, que sin duda habrá ya acogido a Pepe, en esa vida nueva que nos tiene prometida. Rogamos a Dios que nuestro P. José Rodríguez Nieto viva gozoso este último encuentro con la Sabiduría que tanto amó.

P. José descansa en paz.


P. Javier Agudo. Provincial