SEMBLANZA
P. JOSÉ HERNÁNDEZ RUIZ
+11-01-2006


           

 

El P. José Hernández Ruiz, a quien todos conocíamos como Pepillo, apelativo afectuoso y entrañable, nació en Sevilla, en una sencilla familia, de cinco hermanos, hijos de Juan Hernández, natural de Morón y de María Ruiz sevillana ella. Nació un día uno del mes de abril de 1924, siendo bautizado algunos días después por D. Antonio Ruiz Vargas el día 14 de mayo de 1924. Fue confirmado como antes se hacía a muy corta edad, cuando contaba seis años, también en Sevilla el día 22 de marzo de 1930.
            Con quince años, en 1939, recién terminada la guerra civil, José, entra en el postulantado de Sevilla, no sabemos exactamente el mes, pero permaneció como postulante poco tiempo, pues en ese mismo año, cuando el frío ya se hacía notar en Getafe, el día 18 del mes de noviembre del 1939 comienza el noviciado que lo hará con otros muchos jóvenes de su edad acompañados por el P. Manuel Pinilla.
            Pasado el tiempo canónico habitual del noviciado, al cabo de un año y once meses y medio el día 2 de noviembre de 1941, el P. José hizo su Profesión Simple en Getafe, recibida por el M.R.P. Provincial  Eusebio Gómez Miguel de la Inmaculada Concepción. José toma el nombre de religión poniéndose bajo la protección de la Virgen del Carmen. Ya profeso pasa al juniorato de Albelda de Iregua en la provincia de la Rioja Todo el tiempo de sus estudios filosóficos y teológicos los realizó el P. José en Albelda, permaneciendo allí los cursos que van desde 1941 a 1946.
            En aquellos años de estudio, recibe José las órdenes menores, en Albelda, de manos del Obispo de Calahorra y Calzada Don Fidel García Martínez. La Tonsura el 6 de mayo de 1944, Lectorado al día siguiente el siete de mayo de 1944 y el Acolitado el 9 del mismo mes y año.
            Es en Albelda de Iregua en donde le llega el tiempo de  hacer su Profesión Solemne que con toda ilusión y profundo sentimiento de entrega a Dios y a los niños y jóvenes, celebra el día 27 del mes de agosto de 1946. En todo el tiempo de su estancia en Albelda tuvo el P. José por maestro al P. José Gazulla.
            Acabados sus estudios, el P. José es destinado al colegio de las Escuelas Pías de Granada en donde se deidca a los más pequeños de primaria, atendiendo además la sacristía de la Iglesia y otras actividades con las que llena su vida de entrega a los niños. Estando en Granada y aquel mismo año, finalizando el mismo, el día 21 de diciembre de1946, recibe el Subdiaconado en Jaén de manos de Mons. Rafael García y García de Castro, que  fue obispo de Jaén de 1943 a 1954.
            En Granada corriendo el año 1947 recibe el Diaconado de manos de Mons. Don Manuel Hurtado y García que había sido consagrado Obispo el 2 de mayo de 1943, siendo nombrado Auxiliar del Arzobispo de Granada y fue fundador de la Congregación de las Siervas del Evangelio.
            Será al año siguiente, el día 22 de mayo de 1948 cuando recibe en Madrid el Orden Sacerdotal de manos de Mons. Leopoldo Eijo y Garay, junto con los PP. Andrés Gómez, Eugenio López, Felicísimo del Mazo, entre  otros,  en la Capilla del Seminario Conciliar de San Dámaso.
            Permanece en Granada ya de sacerdote hasta septiembre de 1953, año en el que el P. José es destinado al Colegio de san Antón de Madrid que dejaría en él y él en el colegio un marcado estilo, siempre dedicado a los más pequeños y dedicándose con especial empeño a las sesiones de cine y a la preparación de pequeñas obras de teatro o zarzuelas que representaban los pequeños con enorme éxito sobre todo entre los padres de los pequeños. En San Antón estará un largo período de 18 años, siendo muy conocido por las familias de los pequeños a los que se dedicaba con sus responsabilidades en lo que era la educación primaria.
            Al cabo de aquellos dieciocho magníficos años para José, en San Antón de Madrid, que siempre recordaría con verdadero cariño y ternura, regresa a su primer colegio de Granada en donde permanecerá por cuatro años desde 1971 a 1975, siendo ecónomo de la comunidad religiosa, y dando sus materias habituales, CC. Naturales, Física y Química, Religión, en los primeros cursos del  bachillerato de entonces.
            Un cambio más, esta vez al colegio de San Fernando, en Pozuelo de Alarcón en Madrid, en donde dará sus clases en la recién creada E.G.B –Educación General Básica- Llega al comenzar el curso 1975 -76 y permanecerá en Pozuelo hasta el año 1981. Allí en Pozuelo coincidí con él y guardo en mi memoria algunas anécdotas variopintas, simpáticas a veces, sorprendentes otras, todas nacidas sin duda del carácter afable y abierto del José. A modo de simple ejemplo he de confesar que la mayor muestra de afecto, que he visto en mi vida, de un animal a un ser humano, fue una escena que presencié en aquellos años en el patio de San Fernando entre un viejo perro llamado Troski y el P. José.
            En el año 1981 es destinado a la recién abierta misión de Guinea Ecuatorial, concretamente a Mongomo, lugar del interior, en donde los Escolapios habían aceptado la responsabilidad del trabajo en el instituto público y las escuelas. Allí desarrollará una extraordinaria labor entre los niños,  el ministerio escolar, la atención a las capillas y un sin número de actividades que le ganaron un sobre nombre, puesto por los nativos del lugar “Epompona” término que en aquella lengua venía a resumir el carácter afable, la gracia y salero del P. José. Famosas eran sus anécdotas en Guinea, que contaba él mismo con un gracejo tal, tan rico en expresión, en detalle, aun en mímica complementaria que a veces era imposible no acabar con un verdadero dolor de tripas de tanto reír.
            De extremo a extremo, del calor al fresco… En el año 1983 regresa a España y es destinado a la comunidad de Monforte de Lemos en donde permanece tres años hasta 1986 en que es destinado a la Coruña. En aquellas tierras del norte permanecerá 9 años hasta 1995, ocupado en la atención pastoral de alguna capellanía y en el cuidado del jardín del colegio que siempre mantuvo florido, esplendoroso y fresco, cuidado con primor, como si se tratase de un parque sevillano.
            José desde Coruña ya con 71 años viene a esta residencia, enfermo con una hemiplejia que le irá minando poco a poco, primero en la facultad de hablar, luego en la de moverse con soltura, necesitando silla de ruedas, finalmente estos últimos cinco años en un estado semi-inconsciente precisando cuidados continuos que han sabido darle amorosamente en esta Residencia Calasancia.
            De José, mil pinceladas podrían apuntar un perfil reconocible de su persona y de de su vida. Su entusiasmo por el Sevilla y su consiguiente poco afecto al Bétis, que le definían como hijo auténtico de su tierra Sevillana. Sus Belenes… Su devoción a la Virgen… que hasta hace bien poco manifestaba en un singular afecto que le llevaba a entonar con claridad algún canto a la Madre de Dios, en el periodo en el que ya no hablaba y dudábamos si entendía. Pero puesto ante la imagen de la Virgen, en la terraza de esta casa y diciéndole “Pepillo la Virgen”, él entonaba alguna de las canciones marianas que conocía, solo entonar luego sus fuerzas desaparecían para ya no hablar más en todo el día, así ha estado meses…. Le recordaremos siempre por su simpatía, sus chistes, su buen humor y su extraordinaria y sencilla humanidad que dejaba transparentar sus sentimientos, sus virtudes y sus defectos, sus manías y afectos, como si fuera un niño grande
            Llevaba cuatro días en el hospital con dolores intestinales que le hacían quejarse continuamente. Ayer, día 11 de enero de 2007, tras unas horas de apreciable mejoría, José, Pepillo se murió en paz y en silencio. Perdemos un hermano querido, ganamos sin duda, un ángel en el cielo. Padre José Hernández, Pepillo, descansa en Paz.


P. Javier Agudo. Provincial