Participación en la escuela
Sin duda, es uno de los grandes objetivos de todo proyecto de acción social escolar: promover la participación, estructurar la implicación de alumnos y comunidad educativa, motivar a los profesores y tutores en iniciativas de sensibilización, corresponsabilidad, y de acción directa.
Pero también es uno de los grandes obstáculos que hay que comenzar a superar. Tanto las propuestas pedagógicas más innovadoras, como aquellas que tienden a renovarse, lo tienen en consideración.
¿De dónde derivan estas dificultades? Quizá sea un motivo para la reflexión y el análisis, pero habitualmente descubrimos que es la misma inercia escolar y social la que está de fondo. Las familias y los alumnos, se han convertido en consumidores del sistema educativo.
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Quizá no sea más que eso. Pero la escuela tiene suficientes elementos de acción, de por sí, como para garantizar una buena participación y educación en la misma: asambleas en infantil, momento de reflexión en la mañana, lectura de textos, comentario a noticias de hoy, elección de delegados y de personas que representen distintos intereses, formentar un aula y trabajo dentro del aula en el que se pueda interactuar.
En definitiva, todo depende de cómo se mire: si medio vacío o medio lleno. De ahí nace la pesadumbre o la creatividad vocacional del educador. Al empezar el curso, ¡ánimo! |
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Libros de Acción Social |
| Javier Alonso, "Acción Responsable", Editorial CCS-ICCE |
| Luis A. Aranguren, "Una escuela abierta al barrio", Editorial CCS-ICCE |
| Carlos Diaz, "El educador. Agente de transformación social", Editorial CCS-ICCE |
| María Vicenta Mestre, "Formar personas prosociales", Editorial CCS-ICCE |
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